Sobre el sueño

Duermen Solos

Ya sea atado a la espalda de su madre, colgando de una hamaca en una choza de barro o anidado en un moisés forrado de encaje en un cuarto pintado de color rosa, todos los bebés se las componen. Pero si bien el acto real de dormir es siempre el mismo -durante el descanso los niños están inconscientes y sueñan- el ambiente del sueño puede ser muy diferente para cada criatura. Tomemos el ruido, por ejemplo. Un bebé que duerme solo disfruta de un considerable silencio, con pocos ruidos que penetren sus sentidos. El bebé que duerme en una habitación llena de gente, aunque los otros también estén durmiendo, se encuentra rodeado de ruidos: voces y respiraciones.

 

Recién nacidos y el sueño

Antes de los cuatro meses los bebés tienen una necesidad de sueño diferente de los bebés de más edad. Este artículo te ayudará a entender como tu recién nacido está formando su patrón de sueño, y te ayudará a desarrollar expectativas razonables en lo referente a tu bebé y el sueño.

Lee, aprende y cuidado con consejos erróneos
Todos tienen una opinión acerca de la forma en que debe tratarse el asunto del sueño con tu bebé. El peligro que corren los padres nuevos es que estas migajas de consejos erróneos puede tener un efecto negativo sobre nosotros... si no estamos al tanto de los hechos. Cuanta más información posees menor será la posibilidad de que otras personas te hagan dudar de tus decisiones en la crianza de tu bebé.

 

El estrés y sus consecuencias en niños que duermen solos

En un congreso de la Asociación Americana para el Avance Científico, se comentó la relación física entre los niños con problemas de estrés y las disfunciones de personalidad en la edad adulta. Los niños que se dejan solos para dormir y no se toman en brazos para confortarlos pueden crecer con desordenes postraumáticos y problemas de personalidad, dijo el Dr. Michael Commons de la Escuela Médica de Harvard, según un estudio realizado por él y sus colegas. La idea de que los bebés necesitan contacto físico no es innovadora. Por eso, cada vez se dejan menos que lloren a sus anchas (para ensanchar pulmones, como decían las abuelas). Pero estos investigadores dijeron que se está empezando a encontrar evidencias de cambios físicos cerebrales causados por el estrés durante la infancia.